Yerto matojo de pelo de escoba afligida,
hermosa peluca como césped recién cortado.
Tus surcos navego con mi palma cóncava
y tu nuca acaricio suavemente con las mías manos.
En hora lectiva te cantamos, te llamamos.
Tu nuevo pelo responde por ti y clama:
"¡Maldita sea el peluquero! ¡No acaben en la estrada!"
Mas aquel día, estaba increíble:
bipartita la nuca en dos prácticas rugosas,
grandes como dos Lunas de Mercurio.
Uniformes con cierto suspiro a almendra.
La pelambrera que fue signo de su infancia,
Diegito, inválido de consciencia, sueña con ser princesa
pero no lo será de este castillo sino del más grande y majestuoso
premio de belleza del condado de Rawthone, pues a partir de ahora
se dio cuenta de que dejó de ser un niño y tan desolado se sintió que
pegarle a su padrastro con una tabla le dio seguridad con su cometido.
Diegito de verdad pensaba que le volvería a crecer el pelo, mas
el verso anterior es muy largo cabrón, la esperanza sería otra a lo súbito inacabable
del mejor poema que se haya escrito en la península, tratándose
de una composición gráfica-piramidal del Bronx,
zona marginal en la cual los peinados reinaban libremente
los callejones. Oh, puta.
Carlis jugaba a sacarse cera de los oídos:
y soy el segundo verso y en tus muertos me cago.
Siendo yo el tercero alabo tu pelo hermoso.
Pero al fin y al cabo,
es solo pelo. Un mal pelo.
¿Cuándo se jodió Perú?
[De aquí a las olimpiadas de poemas. "Y soy el segundo verso y en tus muertos me cago" XD? Cómo se nota que no lo he escrito yo. Por cierto que lo de ser princesa y el premio de belleza, poco tienen que ver, porque me contratan en la tele¡]
Me ha encantado mucho, y eso que a mí nada me agrada.
ResponderEliminarSencillamente formidable... tu amigo se está consagrando como uno de los mejores escritores de su tiempo. Pocas historias aferran al lector de tal forma que éste no puede dejar de leer hasta la última página. El final es totalmente increíble.
ResponderEliminarMe falla un poco la parte de José. Pero cada composición tiene sus taras. He escrito una crítica sobre esto en el periódico local, la puedes ver si pinchas -> aquí <-