miércoles, 12 de febrero de 2014

Poema 2 (El salto que el corazón dio desde el rascacielos)

Estando yo en aquel paisaje, contemplaba el horizonte pensando en mi nuevo amor que en mi corazón se erguía como un rascacielos. Mas yo seguro de que todo rascacielos acaba cayendo, intenté comprender el significado del amor.
Mientras meditaba, llegué a la conclusión de que el amor y el corazón no eran más que mera ilusión en la cual la vida de basa engañándose a sí misma.

Entonces sentí que mi ilusión y amor, caía de dicho edificio, hacia un agujero tan negro como el alma de un vulgar asesino, tan negro como una noche de Luna nueva, como un corazón en descomposición, pero como en todo lo malo hay algo bueno, en esa caída había algo positivo. Sentía cómo poco a poco mi negro y helado corazón se liberaba de aquel horrible tormento que me perseguía desde que la conocí, desde la primera vez que sus lentos pasos venían hacia mí dudosos de si merecía la pena o no, pasar la eternidad con el alma a la que entregaría su mismo corazón, oscuro corazón.

Tenía que encontrar la forma de sanar ese podrido corazón, y sólo podía hacerlo, viéndola a ella de nuevo, estando a su lado. Mas, ¿no es más cierto que ella fue la causa de mi desasosiego? Pero imposible era calmar dicha oscuridad, pues su alma clamaba a gritos la venganza que tanto ansiaba tras encontrar a mi propio corazón tan roto como un espejo hecho pedazos.

Dedicado (cómo anteriormente fue dicho) a Osé u Osi. (XD)

3 comentarios:

  1. La filosofía no es más que un mero pasatiempos que la vida nos ofrece desde uno de los lugares más hermosos que jamás nuestros ojos verán, por eso estoy muy de acuerdo con mi querido buen aprendiz. Mas.....[continuará]

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    1. No es mas cierto que estando el susodicho individuo que eres tú en clase de Álgebra te dedicaste a hacer cosas poco inteligentes a modo de pequeño descanso o pausa?

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