jueves, 19 de diciembre de 2013

Rocío XD


Se llama Rocío, una muchacha poco corriente en este mundo de cosas extravagantes y deformaciones sin sentido alguno.
Bien, pues esta chica o esta mujer, como queráis, está sentada en una silla muy peculiar, mas esta silla tiene unos rebordes de plata reluciente y un asiento de oro, un respaldo de madera de arce y unas patas que terminan con una cabeza de dragón.
Su cara, llena de felicidad, resplandece como si un rayo de luz que está entrando por la ventana la iluminase e hiciese que parezca que tiene luz propia. Ella es radiante.
De su cabeza, una larga melena negra cae como cascada de agua que nunca termina. Ese lento baivén de sus pelos sugiere una plena y serena concentración.
Ella, sentada mientras lee, piensa en diferentes cosas a la vez. Supongo que piensa en cómo encontrar el marcapáginas que antes se le cayó al suelo y que aún no ha recogido porque la historia es muy intrigante, misteriosa y mágica. Ella lee una historia sin igual. Ella piensa en cómo terminará la historia, si acabará bien o, por el contrario, morirá. Pero es imposible que muera.
Su mente sigue leyendo mientras lee.
Un suave cosquilleo recorre su espalda y su concentración se ve influida por ese lento caminar del escalofrío. Una mano alza hacia su espalda, pero lo hace tan despacio que, cada vez que acorta más y más la distancia entre su mano y su espalda, un mar de lágrimas bañan sus mejillas y, poco a poco, ella llora desconsoladamente, sin que nadie pueda percatarse de su desolación.
Se toca la espalda, mientras su vista no es levantada del libro que lee, se alivia el picor. Ella llora y llora. Ella se pregunta por qué está llorando, es una historia como otra cualquiera. Supone.
Sus ojos, llorosos, levantan por fin la vista del libro que sostiene sobre sus delicadas manos, manos resplandecientes y maravillosas que nadie vio nunca. Mira al frente y observa a su alrededor, está en casa, está en su habitación, en su propia cama.
Ya sabe por qué llora. Él murió, no sin antes jurar que en otra vida podrían verse de nuevo, verse otra vez los bellos ojos que ella poseía. Rocío llora por un final que le ha conmovido.
Es ella, una persona sin igual, una persona que sabe lo que quiere, aunque, como todo ser humano tiene miedo, miedo a lo que otros puedan hacerle, miedo a que su propio corazón deje de latir. Sabe qué es lo que tiene que hacer en cada momento, responsabilidad.
La música, cuando su corazón está triste y su cara denota esa tristeza, es lo único que le anima y le ayuda a soñar con los deseos más inalcanzables que ella misma un día se propuso.
Vives como si mañana no fuese a salir el Sol, vives de la manera de la que todos querrían vivir, libre y feliz. Eso es lo que siento cuando te veo. Felicidad. Libertad. Pero, como todo ser humano, atada estás, bajo unas circunstancias que solo tú conoces.

6 comentarios:

  1. Manita arriba si se pudiese, conozco a Ro ro (eso creo) y, la verdad, me conmovió muchísimo leer lo que escribiste sobre ella.

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  2. ¿Qué hostia? ¿"Él murió"? ¿Es que siempre tiene que morir algo?

    Me ha nomediogustado, Carlos.
    ¿Quién coño es Ro Ro? Oooooo

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  3. Hola, estoy haciendo un reallity show de relatos que suben el azúcar y me he encontrado con la suya. Me gustaría incluírla en mi programa, agrégueme al correo para hablar, le pagaré 50.000$ de entrada por los derechos de autor.

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  4. Acepto, pero creo que incluso mis redacciones cuestan más de 50.000$, por daños morales....Murió, qué se le va a hacer

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  5. Manita arriba si se pudiese, conozco a Ro ro (eso creo) y, la verdad, me conmovió muchísimo leer lo que escribiste sobre ella.

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  6. Manita arriba si se pudiese, conozco a Ro ro (eso creo) y, la verdad, me conmovió muchísimo leer lo que escribiste sobre ella.

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