Oscuridad, vacío, frío, negro. Estoy solo, en
un lugar, que dezconozco.
Oigo voces, pero, una por encima de otra, me grita y me susurra a la vez. Por más que agudizo el oído, no consigo distinguir qué dice.
Suena música, como un carrillón en lo alto del cielo. Me atrae, pero no lo encuentro , escucho y me embriaga el sonido más y más.
De repente, como una orquesta sinfónica acorde con el pulso, aparecen caminos de tierra, pequeños charcos, árboles con hojas verdes muy transparentes, lagos, ríos, montañas a lo lejos, pájaros, ardillas, en fin el típico paisaje de todo sueño.
Adimirando este paisaje, tan embriagador y fantástico, todo se vuelve música, con todas sus notas y acordes, pentagramas que vienen y van, todo, música, menos tú, que, sentada en un banco, te distingo claramente. Reluces a la luz de la música, palpitas como palpita el pulso de la melodía.Reluces.
Tus marrones ojos, tu pelo al viento, hermosa como siempre, tan guapa, tan feliz y llena de vida. Te observo, intento llegar a ti, pero me doy cuenta de que, cuanto más me acerco a ti, más lejos estoy de alcanzarte.
Una nota musical se acerca a ti, tú le abrazas, él te besa, le devuelves el beso.
Triste es mi pesar, oscuro, veo todo negro, dónde estoy, me pregunto, oscuridad, vacío, frío, negro, donde estoy, sigo preguntando. La voz contesta con un susurro apenas audible, me grita, me habla.
Tu imagen me deslumbra y no veo nada.
Estás en el fondo de mi corazón. Donde todo es música, donde todo tiene su porqué y tiene sentido contigo dentro, pero, si no estás, no hay nada, solo oscuridad.
Vacío, frío y tristeza, dónde estoy. Pregunto y no encuentro respuesta.
En el fondo de mi corazón.
Te busco y no te encuentro, me encuentras pero no me buscas, qué triste paradoja.
No tiene sentido alguno, que ame y no sea correspondido, pero no puedo olvidar tus abrazos, tus besos, que me satisfacen, tus palabras, tus susurros. tu amor.
Te amo y no te das cuenta, te quiero y por más que te lo digo, no dices nada, absolutamente nada. Pensando en ti, como ahora pienso.
Desvanecedor paisaje, dueño de mis pensamientos y sentimientos, no te vayas todavía, no te vayas aún, quédate conmigo y con ella, házla venir a mi.
Extraño es este sentimiento que me rodea y que la agarra. Extraño es lo que observo de ti, lo que creo de ti.
Sueño desolador, que al final terminas como quieres, por una vez, acaba bien y haz realidad mis deseos y anhelos, déjame, por una vez, besarla,, por última vez, abrazarla, después, moriré y me uniré a ti, seré parte del sueño. No despertaré más. Si ella me buscase, no me encontraría, pero yo la encontraré sin buscarla. Sabe dónde estaré, sabe que allí entaré, en el corazón de un sueño, en el fonde de su corazón, en el fondo del mío.
Miedo, miedo de perderte, miedo de que si mueres, no seré el mismo, tendré miedo, lo tendré, si no estás junto a mi. No tengo un hombro al que llorar, y, si lo tuviera, no podría llorar.
Mis lágrimas se han ido para no volver más, dicen que volverán si lo haces tú, al igual que mi sonrisa.
Sentimientos, que afloran en mi pecho, sentimientos de amor, pasión, añoranza y de anhelo.
Quiero ir allá, donde el sol nunca se pone, donde la luna sea grande, hermosa y luminosa, que nos ilumine a los dos y que nuestras sombras sean una. Sean sinuosas siluetas marcadas en el suelo.
Me faltas. Frío. Vacío. Oscuro. El sueño se desvanece, como una nube se evapora. Abro los ojos, llorosos son, no puedo abrir mi corazón, porque tú me lo has cerrado.
Oscuridad, frío, vacío, negro, dónde estoy.
En el fondo de mi corazón, me susurra la voz.
Estoy perdido, no se a dónde ir, todo es muy confuso. Vuelvo a soñar.
Pero algo cambia en este nuevo sueño, es diferente, aunque todo está tal y como lo dejé. Está todo, menos tú, no estás donde te encontré. Búsqueda inútil de resultados inútiles.
Tú, eres la que ocupa mi mente, ocupas mis sueños, mis sentimientos.
De mis labios, amor decir quieres, pero aún no he tenido la ocasión de decirtelo porque, no me has dejado tiempo suficiente, para pensar en cómo.
Terminaré este relato, nosé cuándo ni cómo, solo sé que tú, leído este sueño has.
Es delirio mío, lo que ha pasado.
Como chispas rojas de fuego, tu recuerdo marcado en mi mente, da vueltas, como una noria imparable.
Sueño ensordecedor.
Sueño desolador.
Oscuridad.
Negro.
Vacío.
Frío.
Silencio. Silencio. Silencio.
Oigo voces, pero, una por encima de otra, me grita y me susurra a la vez. Por más que agudizo el oído, no consigo distinguir qué dice.
Suena música, como un carrillón en lo alto del cielo. Me atrae, pero no lo encuentro , escucho y me embriaga el sonido más y más.
De repente, como una orquesta sinfónica acorde con el pulso, aparecen caminos de tierra, pequeños charcos, árboles con hojas verdes muy transparentes, lagos, ríos, montañas a lo lejos, pájaros, ardillas, en fin el típico paisaje de todo sueño.
Adimirando este paisaje, tan embriagador y fantástico, todo se vuelve música, con todas sus notas y acordes, pentagramas que vienen y van, todo, música, menos tú, que, sentada en un banco, te distingo claramente. Reluces a la luz de la música, palpitas como palpita el pulso de la melodía.Reluces.
Tus marrones ojos, tu pelo al viento, hermosa como siempre, tan guapa, tan feliz y llena de vida. Te observo, intento llegar a ti, pero me doy cuenta de que, cuanto más me acerco a ti, más lejos estoy de alcanzarte.
Una nota musical se acerca a ti, tú le abrazas, él te besa, le devuelves el beso.
Triste es mi pesar, oscuro, veo todo negro, dónde estoy, me pregunto, oscuridad, vacío, frío, negro, donde estoy, sigo preguntando. La voz contesta con un susurro apenas audible, me grita, me habla.
Tu imagen me deslumbra y no veo nada.
Estás en el fondo de mi corazón. Donde todo es música, donde todo tiene su porqué y tiene sentido contigo dentro, pero, si no estás, no hay nada, solo oscuridad.
Vacío, frío y tristeza, dónde estoy. Pregunto y no encuentro respuesta.
En el fondo de mi corazón.
Te busco y no te encuentro, me encuentras pero no me buscas, qué triste paradoja.
No tiene sentido alguno, que ame y no sea correspondido, pero no puedo olvidar tus abrazos, tus besos, que me satisfacen, tus palabras, tus susurros. tu amor.
Te amo y no te das cuenta, te quiero y por más que te lo digo, no dices nada, absolutamente nada. Pensando en ti, como ahora pienso.
Desvanecedor paisaje, dueño de mis pensamientos y sentimientos, no te vayas todavía, no te vayas aún, quédate conmigo y con ella, házla venir a mi.
Extraño es este sentimiento que me rodea y que la agarra. Extraño es lo que observo de ti, lo que creo de ti.
Sueño desolador, que al final terminas como quieres, por una vez, acaba bien y haz realidad mis deseos y anhelos, déjame, por una vez, besarla,, por última vez, abrazarla, después, moriré y me uniré a ti, seré parte del sueño. No despertaré más. Si ella me buscase, no me encontraría, pero yo la encontraré sin buscarla. Sabe dónde estaré, sabe que allí entaré, en el corazón de un sueño, en el fonde de su corazón, en el fondo del mío.
Miedo, miedo de perderte, miedo de que si mueres, no seré el mismo, tendré miedo, lo tendré, si no estás junto a mi. No tengo un hombro al que llorar, y, si lo tuviera, no podría llorar.
Mis lágrimas se han ido para no volver más, dicen que volverán si lo haces tú, al igual que mi sonrisa.
Sentimientos, que afloran en mi pecho, sentimientos de amor, pasión, añoranza y de anhelo.
Quiero ir allá, donde el sol nunca se pone, donde la luna sea grande, hermosa y luminosa, que nos ilumine a los dos y que nuestras sombras sean una. Sean sinuosas siluetas marcadas en el suelo.
Me faltas. Frío. Vacío. Oscuro. El sueño se desvanece, como una nube se evapora. Abro los ojos, llorosos son, no puedo abrir mi corazón, porque tú me lo has cerrado.
Oscuridad, frío, vacío, negro, dónde estoy.
En el fondo de mi corazón, me susurra la voz.
Estoy perdido, no se a dónde ir, todo es muy confuso. Vuelvo a soñar.
Pero algo cambia en este nuevo sueño, es diferente, aunque todo está tal y como lo dejé. Está todo, menos tú, no estás donde te encontré. Búsqueda inútil de resultados inútiles.
Tú, eres la que ocupa mi mente, ocupas mis sueños, mis sentimientos.
De mis labios, amor decir quieres, pero aún no he tenido la ocasión de decirtelo porque, no me has dejado tiempo suficiente, para pensar en cómo.
Terminaré este relato, nosé cuándo ni cómo, solo sé que tú, leído este sueño has.
Es delirio mío, lo que ha pasado.
Como chispas rojas de fuego, tu recuerdo marcado en mi mente, da vueltas, como una noria imparable.
Sueño ensordecedor.
Sueño desolador.
Oscuridad.
Negro.
Vacío.
Frío.
Silencio. Silencio. Silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario