Algo nuevo e inesperado se esconde
entre estass páginas que hoy yo, te regalo a ti. Quisiera regalarte
mi objeto máss preciado que tengo en mi corta existencia, es más,
te voy a dar lo que quisiera haberte dado hace tiempo y que no te dí
porque no lo requerían las circunstancias. Sostendrás en tus manos
un objeto misterioso, casi místico, especial y curioso. ¿Te haces
una idea? Supongo que no, porque con esta explicación tan breve y
extremadamente misteriosa, nadie se enteraría de lo que quisiera que
guardases en tu corazón, tan latente como el mío, lo que guardarás
a buen recaudo en esa mente tuya tan llena de sugestiones y
sentimientos.
Bueno, no me alargaré más con esta
introducción porque estarás bostezando de tanto misterio, así que
me diganré a contarte y explicarte lo mejor que pueda lo que hoy,
sin duda alguna, va a ser un día decisivo para nuestra relación.
Allá voy:
Quiero morir.
Deseo morir explotando en mil pedazos,
que no quede nada de mí, solo un cráter grande y hondo, muy hondo.
Porque este mundo me asfixia, porque este mundo no se podrá cambiar
ni en mil años porque no podemos calmarnos y porque esl truco está
en no cambiar ni calmar, sino en desaparecer por siempre de aquí. No
consiste en hacer historia, consiste en pasar por este mundo y nada
más. No queremos paz, ni guerras. No queremos morir, no queremos
vivir.
Somos animales que creemos en seres
superiores, animales que deseamos la muerte y la destrucción para el
beneficio propio. No somos más que seres ignorantes, arrogantes y
supersticiosos.
Los pequeños detalles son lo que hacen
sonreir de verdadera felicidad a uno, son las cosas rutinarias lo que
hace que cambiemos a lo largo de nuestra corta existencia.
Repirar y poder oler, correr, poder
saltar por el campo mientras gritas que eres libre, tocar la hierba
mojada, abrazar y ser abrazado, reir, llorar, cantar.
Pequeños detalles que hacen un mundo
en tu interior y que son capaces de hacerte cambiar en menos que una
tormenta acaricia el cielo.
Pero este tipo de vida, la de los
detalles, no es vida si no se comparte con alguien, alguien cercano a
ti tanto física como psíquicamente. Alguien a quien puedas amar y
que te ame, alguien en quien poder confiar.
Bien, pues yo echo de menos todo esto,
puede que tenga a mi mejor amigo lejos, incluso te tengo a ti, pero
eso no basta para satisfacer mi anhelo de compartir sentimientos.
Y por eso deseo morir, pero quiero
hacerlo sin dejar cabos sueltos.
Dicen que las palabras se las lleva el
viento y que por eso nunca recordamos nada, que por eso los
juramentos se deshacen como polvo arrasado por un fuego ardiente, los
amores se esfuman como niebla al amanecer, por eso yo, quiero que mis
palabras perduren más tiempo, hasta que el fuego consuma estas
páginas o el paso del tiempo las deteriore, quiero que se sepa cómo
es en realidad mi corazón, que muchos creen saber, pero poco conocen
de él.
Oscuro, depresivo, cansado, triste.
Mis ojos ya no lloran, solo se
enrojecen. En las noches más oscuras, con los pensamientos a medio
formar, mis ojos, se oscurecen, revelando así el signo evidente del
corazón.
Hoy, traigo mi último deseo del
pensamiento, hoy traigo el último ardor de mi corazón, el último
sentimiento de mi alma y la última promesa de mi ser. Que halleís
la paz en vosotros mismos, que podaís pensar sin que nadie os
obligue a ello, son que nadie os pueda decir cómo debeís
comportaros.
Reid, porque no hay cosa más
maravillosa como la risa y el bienestar, para que en tiempos
difíciles de opresión y rebelión, encontréis un motivo para
recordar que no merece la pena una guerra, que la libertad es lo
mejor que le ha pasado al ser humano y para recordar que siempre
tendremos un motivo para conseguir la unidad a través de la libertad
y el cariño mutuo.
Dicen que los seres humanos somo
sociales por naturaleza, pero hoy en día, esa frase está perdiendo
valor y sentido, pues cada vez son más lass personas desunidas entre
sí, cada día hay más distanciamiento entre países hermanos y como
consecuencia, se generan guerras y mucha muerte. Es un periodo de
cambio, si, pero eso no implica que tengamos que sufrir. Hay personas
que se aprovechan de este periodo, hay personas que consideran que
este cambio no va a terminar, pero sí, terminará, como todo
termina, después de guerras y miles de muertos, terminará. Y cuando
todo esto acabe, se sabrá la verdad, como siempre pasa, se sabrá
quienes robaron el dinero del fondo público, se sabrá cuantos
corruptos hay metidos en los partidos políticos, se sabrá cuántos
ladrones hay en los cuerpos de policía y también se sabrá por qué
se cambió todo en este mundo, por qué tanta hipocresía y por qué
tanto afán de controlarlo todo.
Todos somos Dios, todos somos el Papa,
somo Alemania, Francia, Estados Unidos, España, Vietnam, somo China,
el Congo, Egipto, México. También somo cuidades, paisajes,
montañas, somos ríos, lagos, acuíferos, árboles. Somos música,
arte, sentimientos, pensamientos. Somos feos, guapos, altos, bajos,
morenos, castaños, rubios. Mujeres, hombres niños, ancianos,
adolescentes y bebés.
Pero ante todo considero que formamos
parte de algo muy grande y maravilloso y eso es El Mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario