domingo, 22 de septiembre de 2013

Historia 13


Algo nuevo e inesperado se esconde entre estass páginas que hoy yo, te regalo a ti. Quisiera regalarte mi objeto máss preciado que tengo en mi corta existencia, es más, te voy a dar lo que quisiera haberte dado hace tiempo y que no te dí porque no lo requerían las circunstancias. Sostendrás en tus manos un objeto misterioso, casi místico, especial y curioso. ¿Te haces una idea? Supongo que no, porque con esta explicación tan breve y extremadamente misteriosa, nadie se enteraría de lo que quisiera que guardases en tu corazón, tan latente como el mío, lo que guardarás a buen recaudo en esa mente tuya tan llena de sugestiones y sentimientos.
Bueno, no me alargaré más con esta introducción porque estarás bostezando de tanto misterio, así que me diganré a contarte y explicarte lo mejor que pueda lo que hoy, sin duda alguna, va a ser un día decisivo para nuestra relación. Allá voy:
Quiero morir.
Deseo morir explotando en mil pedazos, que no quede nada de mí, solo un cráter grande y hondo, muy hondo. Porque este mundo me asfixia, porque este mundo no se podrá cambiar ni en mil años porque no podemos calmarnos y porque esl truco está en no cambiar ni calmar, sino en desaparecer por siempre de aquí. No consiste en hacer historia, consiste en pasar por este mundo y nada más. No queremos paz, ni guerras. No queremos morir, no queremos vivir.
Somos animales que creemos en seres superiores, animales que deseamos la muerte y la destrucción para el beneficio propio. No somos más que seres ignorantes, arrogantes y supersticiosos.
Los pequeños detalles son lo que hacen sonreir de verdadera felicidad a uno, son las cosas rutinarias lo que hace que cambiemos a lo largo de nuestra corta existencia.
Repirar y poder oler, correr, poder saltar por el campo mientras gritas que eres libre, tocar la hierba mojada, abrazar y ser abrazado, reir, llorar, cantar.
Pequeños detalles que hacen un mundo en tu interior y que son capaces de hacerte cambiar en menos que una tormenta acaricia el cielo.
Pero este tipo de vida, la de los detalles, no es vida si no se comparte con alguien, alguien cercano a ti tanto física como psíquicamente. Alguien a quien puedas amar y que te ame, alguien en quien poder confiar.
Bien, pues yo echo de menos todo esto, puede que tenga a mi mejor amigo lejos, incluso te tengo a ti, pero eso no basta para satisfacer mi anhelo de compartir sentimientos.
Y por eso deseo morir, pero quiero hacerlo sin dejar cabos sueltos.
Dicen que las palabras se las lleva el viento y que por eso nunca recordamos nada, que por eso los juramentos se deshacen como polvo arrasado por un fuego ardiente, los amores se esfuman como niebla al amanecer, por eso yo, quiero que mis palabras perduren más tiempo, hasta que el fuego consuma estas páginas o el paso del tiempo las deteriore, quiero que se sepa cómo es en realidad mi corazón, que muchos creen saber, pero poco conocen de él.
Oscuro, depresivo, cansado, triste.
Mis ojos ya no lloran, solo se enrojecen. En las noches más oscuras, con los pensamientos a medio formar, mis ojos, se oscurecen, revelando así el signo evidente del corazón.
Hoy, traigo mi último deseo del pensamiento, hoy traigo el último ardor de mi corazón, el último sentimiento de mi alma y la última promesa de mi ser. Que halleís la paz en vosotros mismos, que podaís pensar sin que nadie os obligue a ello, son que nadie os pueda decir cómo debeís comportaros.
Reid, porque no hay cosa más maravillosa como la risa y el bienestar, para que en tiempos difíciles de opresión y rebelión, encontréis un motivo para recordar que no merece la pena una guerra, que la libertad es lo mejor que le ha pasado al ser humano y para recordar que siempre tendremos un motivo para conseguir la unidad a través de la libertad y el cariño mutuo.
Dicen que los seres humanos somo sociales por naturaleza, pero hoy en día, esa frase está perdiendo valor y sentido, pues cada vez son más lass personas desunidas entre sí, cada día hay más distanciamiento entre países hermanos y como consecuencia, se generan guerras y mucha muerte. Es un periodo de cambio, si, pero eso no implica que tengamos que sufrir. Hay personas que se aprovechan de este periodo, hay personas que consideran que este cambio no va a terminar, pero sí, terminará, como todo termina, después de guerras y miles de muertos, terminará. Y cuando todo esto acabe, se sabrá la verdad, como siempre pasa, se sabrá quienes robaron el dinero del fondo público, se sabrá cuantos corruptos hay metidos en los partidos políticos, se sabrá cuántos ladrones hay en los cuerpos de policía y también se sabrá por qué se cambió todo en este mundo, por qué tanta hipocresía y por qué tanto afán de controlarlo todo.
Todos somos Dios, todos somos el Papa, somo Alemania, Francia, Estados Unidos, España, Vietnam, somo China, el Congo, Egipto, México. También somo cuidades, paisajes, montañas, somos ríos, lagos, acuíferos, árboles. Somos música, arte, sentimientos, pensamientos. Somos feos, guapos, altos, bajos, morenos, castaños, rubios. Mujeres, hombres niños, ancianos, adolescentes y bebés.
Pero ante todo considero que formamos parte de algo muy grande y maravilloso y eso es El Mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario