Cada día que despierto, cada mañana que me levanto, cada sueño deshecho, es un día más que no consigo centrarme, es un día más que estoy desganado, es otro día frustrante.
Mis sueños no son de verdad, mis sueños solo aparecen cuando duermo, solo cuando los ojos se me cierran.
Un sueño frío embargará tus miembros, huirá el color de tus rosados labios y le sucederá una palidez terrea. Tus párpados se cerrarán como puertas de la muerte que excluyen la luz del día y tus miembros quedarán inmóviles, fríos, como el mármol de un sepulcro
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